lunes, 4 de febrero de 2019

No le den empleo a Andrés Antonio Quiñones Tun

Andrés Antonio Quiñones Tun es una persona irresponsable, sin palabra, que ha demostrado ser inconstante e indigna de confianza tanto en lo personal como lo laboral.

Prueba de ello es el poco tiempo que ha durado en todos los trabajos que ha tenido: El Comite Estatal de Sanidad Vegetal de Yucatán (Cesvy), el Cedis de Farmacias Yza (donde no estuvo ni un mes y sólo entró para estar con su entonces amante y vecino) y Casa Marzam (donde duró menos de un año y tras renunciar pasó varios meses sin hacer nada).

Desde el último trimestre de 2018 y al menos hasta febrero de 2019, Andrés Antonio Quiñones Tun trabaja en el 7 Eleven ubicado en la esquina de las calles 50 y 61 del Fraccionamiento Francisco de Montejo en Mérida, Yucatán.

Apenas tiene 25 años y ya lleva 4 trabajos, 3 de los cuales ha tirado irresponsablemente quedando mal con sus patrones, quienes le dieron su confianza y asumieron un compromiso de su parte. No dudamos que lo mismo pase en 7 Eleven, aunque ahí será muy fácil de reemplazar.

En lo personal, Andrés Antonio Quiñones Tun es una persona cobarde, sin valores, traicionera, mentirosa, doble cara, inconstante, desleal, manipuladora y ladrona que apuñalará por la espalda y usará a cualquiera sin remordimiento ni disculpa para su propia conveniencia.

A un compañero de la carrera (estudió la Licenciatura en Agroecología en el Campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias CCBA de la UADY) literalmente le robó un celular en un paseo a la playa (lo encontró y en vez de dárselo a su dueño se lo clavó) para venderlo luego en $500. De la misma manera se ha aprovechado de otras personas.

Si lo tratan socialmente, tengan cuidado con él. Si les fue a pedir empleo, no lo contraten bajo ninguna circunstancia. A las pocas semanas se fastidiará y renunciará o bien tendrán que correrlo cuando salga a la luz su verdadera personalidad.

Andrés Quiñones no es bueno ni como amigo, ni como empleado, ni siquiera como conocido. Su propia familia -sus padres y su hermano- e incluso sus amigos han sufrido humillaciones públicas y momentos muy desagradables por sus malas acciones.

También cabe mencionar que Andrés Antonio Quiñones Tun no usa Facebook, ni Twitter ni Instagram. Algo raro -hasta sospechoso- para alguien de su edad en pleno año 2019 ¿no creen?

A modo de opinión, me atrevo a decir que Quiñones es, simple y llanamente, una persona malvada. Seguramente se justificará con fantasías paranoicas de que alguien intenta perjudicarlo y que él es una pobre víctima indefensa (también es victimista, para intentar justificarse), pero todo lo que aquí se ha dicho, cada palabra, es la pura verdad.

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